Un sitio web trilingüe de hospitalidad para MontRural, una finca boutique en Cataluña, con un diseño de UX/UI de estilo editorial orientado a fomentar las reservas directas.
Muy pronto en español
Estamos traduciendo el sitio — la versión en español llega muy pronto.
Contexto
La mayoría de las personas fuera de España no han oído hablar del Penedès. Es una región vinícola de Cataluña, tranquila y sin prisas, rodeada de viñedos y de ese tipo de paisaje abierto que invita a desconectar. MontRural se ubica en el corazón de esta comarca: una masía histórica y privada con seis habitaciones en suite, amplias zonas comunes, terraza y un espacio independiente en la planta inferior llamado Bodega, acondicionado para catas de vino, cenas íntimas y eventos privados de hasta ocho personas.
La propiedad se comercializa bajo varios formatos: alquiler íntegro de la finca para estancias privadas, alquiler por jornadas o medias jornadas para eventos, y la Bodega como un espacio independiente. Es el tipo de lugar que se elige para celebraciones especiales, pequeñas jornadas de trabajo corporativas, retiros de bienestar o simplemente para una escapada de fin de semana lejos de la ciudad. La finca lo tenía todo a su favor; lo que le faltaba era una presencia digital capaz de traspasar el boca a boca y transmitir todo ese valor a un público internacional en tres idiomas.
Objetivos
Incrementar las reservas directas y reducir la dependencia de portales de reserva de terceros. Alcanzar a un público internacional y multilingüe mediante una plataforma en tres idiomas. Generar un impacto memorable en usuarios que no conocen la propiedad ni la región. Presentar de forma clara, intuitiva y estructurada los diferentes formatos de alquiler. Guiar al cliente potencial para encontrar la opción idónea y contactar con la finca sin fricciones.
Un espacio de estas características no se vende a través de una ficha técnica. Seis habitaciones y una terraza dicen muy poco a alguien que navega desde Barcelona o desde el extranjero sin una conexión emocional previa con el lugar. La web tenía que asumir una tarea que la mayoría de los sitios de hostelería pasan por alto: construir el universo de la marca antes de vender el producto.
Articulamos la dirección creativa sobre tres pilares que definen la experiencia MontRural: privacidad, amplitud y lo que denominamos "noble descanso": una idea del reposo elegante, pausada y pensada al detalle. La plataforma debía lograr que el usuario sintiera el ambiente de la finca antes de empezar a comparar precios o consultar disponibilidad. Cuando se transmite la atmósfera adecuada, las dudas prácticas se resuelven solas. Ese atractivo emocional es precisamente lo que transforma a un visitante curioso en una solicitud de reserva directa.
El proceso
Comenzamos organizando la arquitectura de la información y la secuencia narrativa idónea para un usuario que llega por primera vez. Para un público internacional sin referencias del Penedès, contextualizar la ubicación era prioritario: la base del proyecto. Por ello, abrimos con el entorno: una finca privada entre viñedos, a solo una hora de Barcelona, sin propiedades colindantes a la vista. Silencio, vistas despejadas y privacidad absoluta. Una vez asentado ese universo, nos adentramos en la finca. La dirección visual se inspiró directamente en el paisaje. La paleta cromática bebe de los tonos del entorno: tono crema como los muros de la masía, terracota como los tejados de la zona y verde viñedo. Para la tipografía, acudimos a la historia: durante la Ilustración, España desarrolló su propia tradición tipográfica a través de la Imprenta Real. Ese legado guio la elección tipográfica: una fuente con remates, elegante y con carácter, arraigada en la misma cultura que la propia finca. Todo dispuesto sobre un diseño limpio, fluido y con amplio espacio para respirar.
La dirección visual se inspiró directamente en el paisaje. La paleta cromática bebe de los tonos del entorno: tono crema como los muros de la masía, terracota como los tejados de la zona y verde viñedo. Para la tipografía, acudimos a la historia: durante la Ilustración, España desarrolló su propia tradición tipográfica a través de la Imprenta Real. Ese legado guio la elección tipográfica: una fuente con remates, elegante y con carácter, arraigada en la misma cultura que la propia finca. Todo dispuesto sobre un diseño limpio, fluido y con amplio espacio para respirar.
La estructura del sitio sigue el proceso natural de decisión del huésped: primero el lugar, luego la atmósfera, después los espacios, los formatos de alquiler y, finalmente, el contacto. Avanzamos bloque a bloque, desde el concepto y la ubicación hasta las zonas comunes, las seis habitaciones suite y la Bodega (presentada como un producto con identidad propia), cerrando con testimonios y el módulo de reserva. Cada sección cumple un papel estratégico para acercar al usuario a la reserva final.
El resultado
El cliente estrenó un sitio web trilingüe que otorga a MontRural una presencia digital sólida por primera vez, capaz de conectar con distintos perfiles de cliente y defender el valor de la propiedad sin necesidad de referencias previas. La plataforma respalda la prioridad de negocio de la finca: generar reservas directas y reducir la intermediación. La clara segmentación de los formatos de alquiler facilita el paso del interés a la consulta, mientras que la Bodega se posiciona como un producto diferenciado con su propio público y vía de ingresos. MontRural cuenta hoy con la base digital necesaria para crecer bajo sus propios términos.